| COLECCIONISTA DE PUESTAS PUESTA 2ª: 15 de Febrero de 2009 Me ha sorprendido cómo después de semanas de tormenta, el cielo hoy ha amanecido despejado. Ni un jirón de nubes, ni contrastes, ni claroscuros...hoy el cielo se mostraba despejado y tan puro que sorprendía. En el momento de la despedida, justo cuando los últimos instantes del día estaban a punto de gastarse y las tonalidades anaranjadas de la puesta se iban apagando dando paso a la noche, a sus estrellas y al silencio; entonces todo se colmó, asombrosamente, de una inmensa calma. Además... las ramas de los árboles parecía hoy apuntar con más ahínco que nunca al cielo, como extremidades alargadas, sostenidas, alzando sus ansias hacia arriba, acariciando los contornos de la celeste cúpula. Arriba, siempre hacia arriba... Hoy la puesta se resume en tres ideas: la Calma después de la tormenta, las ansias de esos árboles desnudos apuntalando el cielo, con lo que ello implica...y sobre todo la tranquilidad, el silencio sanador, la satisfacción o la visión de un lienzo en blanco donde poder iniciar un camino... Nos parecemos a los árboles , como ellos, nuestra alma necesita de vez en cuando, despojarse de todas las hojas viejas, dejar caer todo lo que nos sobra; quedarnos desnudos durante el invierno para estar preparados cuando llegue la primavera y así, volver a cubrirnos de nuevos frutos, engalanar de nuevo el espíritu con esas hojas resplandecientes, con las cosas aprendidas, con una nueva visión. Somos como ellos, las personas nos parecemos a ellos...a los árboles. Hace tiempo leí esta reflexión en uno de mis libros de cabecera y precisamente hoy, al ver la Puesta, lo he recordado. En esta escena se ha cumplido y al igual que esas palabras que tienen un tiempo propio para existir y esperan su momento, hoy, esta reflexión -para mí- ha cobrado vida..y era su momento. Viento 2009 | |