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Discutiendo con Dante la Divina Comedia.

 



Con 13 metros cuadrados de pintura al oleo y 103 personajes, la cosa cambia…

 

    Paseando por mis blog habituales, hoy me he topado con esta obra irónica y actualizada de la que hoy en día podría haber sido la versión pictórica 2.0 de su Divina Comedia. Si algo me faltó leyendo la original de Dante, fue que la inmensa mayoría de los personajes ni siquiera los conocía y por más que investigase, se me escapaba de las manos y ciertamente no acababa de captar el guiño del autor. Una lástima esto de la cultura limitada…
    En esta obra, de 13 metros cuadrados de pintura al oleo y 103 personajes, la cosa cambia… una ironía actual, con personajes históricos o actuales de los que casi todos hemos oido hablar y en caso contrario… llegó wikipedia para sacarnos del aprieto.
    Se trata de una obra de tres artistas de Taiwan que invito a disfrutar. Además, esto de las nueva tecnologías permite pasar el ratón sobre cada personaje y acceder a un nutrido historial de cuada uno de ellos. Si os sobra un ratito, os recomiendo el experimento…

 

De Noa a Whitman

 


Una sonrisa que recuerda a otra sonrisa, una alegría que se refleja desde las sombras, el sonido de un Silencio, la voz de un poeta, ¡oh capitán mi capitán! sí ese poeta… 
y de pronto me topo con Noa recitando el poema de un, para mi desconocido Whitman, diciendo aquello de:


”Así son, …. Los verdaderos poemas, los que llamamos poemas. Siendo sólo imágenes, los poemas de la intimidad, de la noche y de los hombres como yo. Este poema, lánguido, vergonzoso o invisible que siempre llevo encima y que todos los hombres llevan.“

 
Después de esto no puedo seguir… me invade tal grado de curiosidad que me dejo llevar por esas palabras… dejo la historia a la mitad( disculpas a mi mentora, apúntame en la lista negra, pero este impulso no lo puedo frenar, lo siento) y me enfrasco entre versos y me arropan uno tras otra mil sensaciones saliendo de unas letras inmóviles que cobran vida, que parecen renacer a mi paso…como las notas de una gran melodía que se van creando de la nada. Entonces me topo con otro tesoro…uff… ante esto sólo se puede suspirar:

“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre..." 

Gracias a Walt Whitman por estos momentos.

 

    Viento 2009

 

Cuéntame

 



         

(Mi pequeño homenaje al día de la mujer)

   Cuéntame amiga qué tienen de especial los días de lluvia, los atardeceres junto al mar o esa canción especial, esa canción que cantas en voz alta cuando estás en soledad.
   Cuéntame, por qué es único ese poema y quiero entender  qué te inspiran sus las palabras. Por qué tienen voz cercana, llevan el tiempo tatuado y suenan al recitarse, como hechas para ti.
   Cuéntame acerca de las cosas que no dices,  las miradas que tapas, háblame de los silencios que te pueden, de las cosas que te calla el miedo ...dime si hay luz al final de la escalera o si callar es igual que equivocarse.
   Cuéntame si  aun hay príncipes azulados, si tienen caballo blanco y te esperan a ti... Si en los cuentos el sapo se vuelve hermoso. Si todavía sois princesas por rescatar, si se espera a la Bella o a la bestia.
   Cuéntame, por qué la música se siente dentro y lloras sin saber porqué.
   Cuéntame cuando sonries y la luz te brilla en los ojos; la diferencia entre un día normal y uno hermoso, las cosas que valen la pena y las que sin saber no puedes olvidar.


                       

   Cuéntame por qué una rosa no es igual a otra rosa y no se marchitan si las seca el aire; dime qué tienen de especial las flores en los aniversarios y más aún en los días que no hay motivo.
 
   Cuéntame a qué "huelen las nubes" y cuando te lo planteaste por primera vez, aunque sea una frase muy trillada. Quisiera saber de todas esas cosas que no dijiste nunca, de las que callaste por  miedo y aquellas otras que no supiste expresar.

   Cuéntame qué sucede cuando dan las doce y Cenicienta se ha de marchar; cuando esperas que suene el movil o cuando quisieras que se apagara.
Qué tiene de especial la cara de un niño que sonrie, el llanto de un bebé o ese muñeco con aroma especial.
   Cuéntame qué piensas cuando no estás con él y lo echas de menos, cuando una canción te oprime un recuerdo... o por qué te enamoraste de él, o de mi... o de aquel que partió.
            
   Y yo te contaré porque sonrío cuando amanece y me apago si se va el sol; te diré la diferencia entre las hojas del suelo y las que quedan en los árboles; Yo te hablaré de palabras de arena, de las cosas del Viento, de su vaivén; Te diré por qué me seducen las miradas perdidas, las caritas de niña buena y los libros en el regazo.  Te confesaré la historia de los Deseos y como muchos se hicieron realidad y ya ves, otros prefiero que no se cumplan.
Yo te contaré qué diferencia las tardes de café y el café de la tarde; cómo una conversación a veces es mejor que algunos besos y como una palabra, tu mirada o algo apenas imperceptible... lo vuelve todo del revés y se invierte lo dicho.

   Te  confesaré muchas cosas que no descubrí y otras que no lo quiero hacer.  Hablaremos de las pasiones universales, de las que sólo tu y yo podemos crear, las que tienen nombre propio o de las que traen un sombrero de tres picos. Las que se nutren de alas sutiles, de cosas pequeñas, de verbos o de música; las que se funden con el trazo de un pincel, en la caricia de acordes prohibidos o en el ímpetu que esconde una mirada que no podemos frenar.
Te hablaré de cosas aprendidas, de paraísos inhabitados, te contaré... por qué las higueras me entristecen y qué sueño si estoy despierto.

Cuéntame, que quiero saber.. Dime, si yo creo en ti, ¿tu creerás en mi? y sellemos el viejo pacto de Alicia y su Unicornio.

 

Viento 2009 (imágenes cortesía de Carolina, la mujer d la sonrisa perfecta)

 

 




Diferencias...

 

 

 

Me resultan conmovedores estos descubrimientos...

   He encontrado en este mes, tantas diferencias entre lo que quiero y lo que no, que me da la impresión de ir en buen camino...


   He descubierto que hay palabras que no se deberían decir a la ligera; que hay sonidos que abren el alma y melodías que son como chupitos que dan calor, que escucharlas calientan el corazón. He aprendido sobre las pinceladas que expresan un latir convulso, sobre las claves de latires  que no conocía y que aun pocos entienden.

    Empiezo a sospechar que  la "Pasión", sí esa fogosidad de la que todos se llenan la boca, no es universal y se alimenta de mil chispas distintas. Descubrí que Ésas que prenden rápido se apagan igual y dejan vacío; Que subir no es lo mismo que bajar, ni ir de frente lo mismo que acertar. 

   Y  empiezo a intuir que hay tantas Pasiones distintas, tantos calores diferentes, detonantes que nacen y mueren en una frase, en el borde de las palabras que rozan los labios, en la caricia que trae sobrecogida la brisa, en la mirada que habla sin pronunciar, en un gesto que para todos fue invisible, en los detalles, en esos Detalles...los tuyos, los míos... los que hacemos nuestros, como los secretos confesados entre dos cuerpos que saben desearse, como la chispa que nace, como la que no podemos expresar sino es con las manos entrelazadas y juntando los labios... También en la que se graba en un lienzo arañado, en la que traen los regalos antes de abrir, en las flores de aniversario, en las cuerdas de la guitarra o en la piel de un tambor...Frente a frente... SI....esas mil chispas distintas, vengan de donde vengan y vayan a donde vayan...y cada cual tiene las suyas.

 

         ....Y al oir esa música algo parece encajar...


 

    Porque cada vez me doy más cuenta de las cosas que no me gustan.


    No quiero una discoteca, donde la música trillada de siempre no me diga nada; no quiero salas de baile abarrotadas donde no caben las Palabras, no quiero gente que sólo se mira presumiendo de cosas que no entiendo; No me gustan las risas que no encuentran razón, las de la euforia que prende rápido, tampoco esas que se llevan puestas del revés; No quiero forzarme a hablar con personas que no me aportan nada, con los del fútbol y los ligues de este fin de semana.


    No quiero princesas desteñidas; ni aspiraciones con exigencia,  lamentando no encontrar. No quiero mujeres resentidas que cierren el libro de príncipes azules. No quiero escuchar decir que ya no hay Romeos, si es que tu no eres Julieta y si te acuestas,  elijes a Don Juan.

    No quiero personas que exijen sin valorar, ni aquellas que no piensan qué pueden ofrecer. No quiero reproches que no solucionen nada,  ni rencores cosechados, ni quiero palabras que se callan. No quiero quien pierde el tiempo angustiado por lamentar aquello que no llega. Todo llega...


 

        

   Quiero personas que sepan escuchar... las que no tienen miedo de ser lo que son, las que se muestran seguras de si mismas sin condición; las que no necesitan espejos que las repliquen para mostrar su alma.

 

   Esos son mis nuevos descubrimientos. Aclaro que posiblemente no los cumpla, y es que aun me queda por aprender aquella virtud a la que llaman coherencia...


 

Viento 2009


 


El Camino de Orión

 

 

     Recuerdo que hace mucho, mucho tiempo... cuando aún era un crío y regresaba de mis primeras noches de diversión, recuerdo que para volver a casa, tenía que atravesar un pequeño bosquecillo que se convirtió en un recorrido muy especial para mi. Allí, filtrado entre las ramas de los árboles se dibujaba un cielo que acostumbraba a contemplar mientras caminaba, plagado de estrellas,  puntitos brillantes que parecían acompañarme y con las que recitaba algún que otro poema para hacer más ameno el camino...


         Fue entonces cuando entablé una extraña complicidad con un conjunto de estrellas (5 para ser exacto) que parecían, irónicamente querer decirme algo. En esos momentos, no sabía sus nombres y ni tan siquiera que pertenecía a una constelación famosa; lo descubrí más tarde... en esos momentos, lo que me llamó la atención es que cada noche tenían una inclinación diferente y casualmente, llamémosle casualidad, fantasía o producto de mi propia sugestión esa inclinación solía apuntar al lugar donde en ese momento, estaba asociado mi corazón....

Es difícil de explicar, pero se creó esa complicidad... si regresaba de pasar una noche con alguna chica de la que estaba, en ese momento, enamorado, las estrellas al regreso apuntaban al lugar de su casa, si venía con algún mal de amores, ellas estaban en ángulo horizontal, ... me gustaba imaginar que eran mis cómplices y de este modo creamos ellas y yo, esa relación, convirtiéndose silenciosamente en guías de mi camino.


       No se hasta qué punto esas cosas son posibles, o símplemente eran producto de mi imaginación, seguramente... el caso es que me gustaba pensar que así era... y como en aquel Principito, se me dibujaba una  media sonrisa cuando miraba al cielo y me acordaba de ellas.

    Con el tiempo, las luces de la  ciudad y el regreso en coche, hicieron que me olvidara de aquello y ya no me acordaba de ellas cuando volvía a casa. Supongo que es tristemente habitual que nos sucedan estas cosas.... Olvidamos tantas cosas al crecer...

Imagen del Camino de Orión

       Pero la otra noche, leí la historia de un niño pequeño que hizo encenderse una diminuta bombilla. Ese crío, angustiado por olvidar su camino a casa, cogió un papel en blanco, lo levantó y al trasluz dibujó los puntitos de unas estrellas, para tener, de este modo un mapa con el que regresar a su hogar. Ese cuento me recordó a mis estrellas y me sentí como ese niño con su mapa de estrellas indicándole siempre el camino correcto.

    Supongo que entonces, nada sabía de las Constelaciones, de las órbitas o cosas como la conjunción del universo y su astrofísica calculada, simplemente miraba al cielo y pensaban "si están ahí, por algo será...algo querrán decirnos".

    Ahora, pienso en todas esas casualidades inverosímiles que nos rodean y a pesar de conocer las explicaciones científicas, sigo pensando lo mismo, el día que deje de asombrarme por sus casualidades, que deje de asombrarme el mundo,  algo habré perdido...

Seguiré sintiendo como un niño y haré como la protagonista de  ese libro de mi admirada Ana María Matute: esa niña que cuando miraba los cristalitos de las lámparas, moviéndose levemente por la brisa, pensaba que hablaban un idioma que ella no conocía, pero sonriendo con atención, se decía:

"Yo no se lo que se dicen, pero algún día aprenderé ese idioma de las Hojas-cristal y podré entenderlas"




 

 

Este vídeo es un homenaje a esos momentos, a mis estrellas y a esa forma de entender el mundo y sus realidades. Que nunca dejemos de sorprendernos por las maravillas que nos rodean, por sus casualidades o por su azar casual y caprichoso...

Viento 2009


 

 

Muestrario de paisajes

 

 

...Anoche...

...Un muestrario de paisajes...

Cada melodía traía impresa en tinta sonora esa recopilación de lugares.

Una hermosa bacanal de sonidos que iban despertando esas imágenes.

 
  • Un contrabajo fiel, arrastrando su latido desde abajo;
  • un piano invisible que daba color;
  • la batería, enérgica y marcando sus pasos;
  • y sobre todo el saxo, un saxofón alado héroe de todas las tonalidades, guiando en cabeza mis paisajes.
 

 

Misfotos2261


Visité una torre árabe saltando entre sus contornos; visité una playa junto a las olas rompiendo, jugando en su baile sensual entre agua y acordes;

Fuí a un desierto, donde las dunas quería ser música; viví las caricias arrebatadas de un viento y junto a un crío rodamos en bicicleta con los brazos alzados;

Me dejé caer en un túnel donde la oscuridad sonaba fría y entre sonidos de maquinaria oxidada nos rescataron esas alas de saxo dándonos la luz al final de la escalera.

Hablé con las notas invisibles y me contaron historias de retorno, volví a ser por unos instantes aquél que nunca fui; Entendí lo que decían las frases prestadas y con el empuje del piano sentí esa felicidad que nunca tuve y que añoraba.

"No somos tan distintos, aunque busquemos por caminos separados" le escuché recitar a la higuera, inyectada de colores enebrados con música.

Probé manzanas doradas, como las flechas de cupido y presa de un retorno olvidado, me arropó la clave de Sol que cuentan es el inicio...  

 

Viento 2009

 



Hablemos de un Beso...

 



     Hablemos sobre un beso,  sobre la ternura de una caricia,  sobre unas manos entrelazadas a otras manos; hablemos sobre una metamorfosis, sobre el Laurel y las raíces, sobre las flechas de Cupido; sobre una huida y su maldición... sí, hablemos de un Apolo y su Dafne, de un cuadro enardecido, de la escultura enfrentada y sobre todo, hablemos de casualidades, de historias imposibles, de destinos truncados.

    Es tal la controversia que me transmite esta historia, que no alcanzo a discernir lo bello de lo horrendo, lo brillante, de lo doloroso, es todo un raudal de contrasentidos e impresiones contrapuestas: buenas frente a malas, esperanzadas frente a condenas, unas junto a otras, entrelazadas, mezcladas e inseparables y a la vez tan distintas, o tan imposibles de mezclar, que resultan inmiscibles al alma ... pero,...y rompiendo todo lo racional,.... en cambio, ...  Suceden ..  (me inquieta la historia, lo confieso).


Detallle de "El Beso" de Gustav Klimt

 

    Preguntémonos cuál sería la efímera visión de ese artista, del pintor que raptó el beso; qué secreto conocería, regalo de dioses o ninfas, para retener tanta ternura en una historia desgarrada.
    Es normal que él(Apolo), mostrara ese cariño que intenta retener con su abrazo y su beso; es normal que él, loco de amor por unas flechas malditas, tuviera que aferrarse a su piel antes de que la metamorfosis, maldito o bendito laurel, le robase el destino... su expresión no me sorprende, es cierto.
    Pero ella, me detengo a observar sus dos manos: una sobre la de él, manteniendo su caricia y la otra, rodeando su cuello y extrañamente contraída; la primera, me deja el latido de una aprobación, de un sentir gemelo, cierra los ojos y mantiene detenido el tiempo.... la mitología niega esto último, pero en cambio, la imagen lo proclama (como decía antes, bajo ese secreto que sólo el artista conoce). La otra mano, no impide nada, pero dentro lamenta algo que sólo ella entiende, por eso se contrae, se retuerce entre "un sí, pero no".... un filtro doloroso y una batalla de sentires que me conmueve...
Puede que Dafne, también sintiera que aquella maldición no debiera de ocurrir, que su intrínseco lamentar fuera por eso, condena de dioses, juego de fuerzas capaces, pero insensatas....a veces hasta la propia mitología parece demasiado simple, demasiado ligera... me pregunto, qué habría sido de Apolo y Dafne si la venganza de ese Cupido quisquilloso no hubiera ocurrido. Quizá sin la flecha dorada para él, o la de plomo de ella no se hubieran disparado algo distinto habría pasado... quien sabe, es una historia que me desconcierta.

 

"Dafne comenzó a transformarse en un laurel. De sus pies iban saliendo raíces y sus extremidades se convertían en frondosas ramas del árbol.

Apolo abrazó tristemente el árbol y entre lágrimas declaró que ese árbol sería consagrado a su culto."

 

    Y ya, como contrapunto a lo anterior, basado en los hechos fieles de lo que nos contó la historia, me paro a contemplar esa escultura de Bernini y se me desgarra el alma contemplando ese dolor inútil, esa escena de piedra fría y el inicio de la llamada Metamorfosis. Hay tanto dolor oculto... y tanta belleza, tanto sentimiento enfrentado...

 

Apolo y Dafne de Bernini

 

    Me sorprende, además, cómo la propia metamorfosis de Dafne sea abanderado de la libertad, de los amores no correspondidos y de toda esa huida... me aterra pensar cómo una historia se simplifica y sea Apolo, el enamorado no correspondido y Dafne, la muchacha que huye  por temor, llega a simplificarse hasta tal punto y dejamos de lado las flechas malditas, el juego del caprichoso cupido y todo un ejército de latires que no debieron ser.

Y qué cierta resulta ahora la amenaza de Cupido:

“Tu arco lo traspasa todo, Apolo, pero el mío te traspasará a ti.."

(historia completa de Ovidio)

 

Viento 2009

 

 

Me habla de los haikais de Basho...

 

 

     Es curioso como algo aparentemente tan sencillo puede contener tantas cosas. Es Curioso -digo - como lo cotidiano se resume breve, en apenas un puñado de sílabas y como unas reglas ocultas, unas que ni te imaginas, pueden dar rienda suelta a un instante, a algo observado, a un latido...o al más efímero de los "sentires".

Hablo, por si alguien se ha perdido, de los HAIKU (o haikai), esos poemas japoneses ,que en apenas 17 sílabas y organizadas en apenas tres versos, denotan el arte más absoluto de la observación y la disciplina.

Lo primero que me llamó la atención de ellos, como no, fue que eran una forma de plasmar los detalles, de observar, analizar, sentir o simplemente rescatar un instante cotidiano, aparentemente sin importancia... y que por su hacer, lo volvían importante, eterno... El latido que provoca el aleteo de una alondra, el sonido que entona la lluvia al caer, un silbido de cualquier viento, los guiños de una estrella o simplemente el balanceo erótico de las hojas cuando caen... cualquier detalle vale. Eso me encantó.

Lo siguiente que llama la atención y lo que sin duda hace que te levantes y aplaudas, es la disciplina tan estricta que les da sentido, no se exactamente el total de normas que se exigen, pero por lo que he logrado averiguar son más de 70 mandamientos los que hay que tener en cuenta a la hora de escribirlos. Asusta simplemente pensarlo. ¿Cómo escribir tres versos tan ridículos siguiendo 70 normas para hacerlo?   Aunque quizá,  y según dicen los entendidos, sólo con la más estricta disciplina se puede llegar a la libertar. Conocer las leyes, trabajar con ellas para poder saltárselas, sólo entonces tiene sentido, dicen.

 

Los Haikus te pueden gustar o pueden no gustarte; te pueden emocionar o ni siquiera eso, parecerte indiferentes o al contrario, el más grande de los detalles. Pero entender su filosofía, lo que buscan, que en tres versos sin rima se rescata un instante y que debajo de ellos hay toda una batería de normas para dar fruto a su  análisis; saber eso, entenderlo...los llena de mérito y los hace únicos.

 

 

Y para terminar, me viene a la memoria ese poema de JORGE G. ARANGUREN y su verso prófugo diciendo aquello de:   

"...y a lo mejor,
por halagarme,
me habla de los haikais de Basho
o de mis hijas, que ya estarán casadas y lejanas,
o del mar y sus milagros..."

(Visita al amanecer) Leer poema)

 

Viento 2008
 

 

Blog de Claudia: Convivir con Espasticidad

 

 

Hoy quiero dejar el enlace a un proyecto que acaba de nacer y del que más adelante volveré a hablar con más detalle. La protagonista y una de las impulsoras de esta iniciativa es mi amiga Claudia Tecglen, una de las personas con más fuerza interior que conozco y de la que también volveré a hablar con más detalle más adelante... de momento sólo dejaré el enlace a este blog que provisionalmente y paralelo a un ambicioso proyecto están realizando.

La primera y única entrada en este recién inaugurado y aún en pañales blog habla en boca del vicepresidente de "Convives" de cómo es Claudia y cómo el sueño de su proyecto se  está materializando real gracias a su empeño y su ilusión. Nunca me cansaré de decirle que la admiro, por este y por mil motivos más. Estoy seguro de que a nadie le dejará indiferente leerlo...



CONVIVIR CON ESPASTICIDAD
(
http://convivirconespasticidad.blogspot.com)
 

 

 

 

 

Le Ballon Rouge

 



Un curioso cortometraje de Albert Lamorisse que deja un sabor de boca extraño, dulce, rojo y con deje a melancólica tristeza...  no se, lo curioso es que hoy me ha hecho sonreir y ha llenado un trozito de alma.

Aquí dejo el enlace:

-Le Ballon Rouge-


            Ganador del Oscar en 1956 en la categoría Original Screenplay y de la Palma del Oro en el Festival de Cannes del mismo año



 

 

 

La cima del pensador

 

Cima Pensador 

Reconocimiento - SinObraDerivada 2.5 
 

La Cima del pensador


Como esa estatua olvidada en su altar,

como ese "pensador" que guarda un latido, con la mirada distraída,

con el baúl cerrado de un secreto anidado en su alma;

 

como esa colina asomada desde arriba, esperando, paciente,

sabedora de algo que la distingue.

Como el cielo rumiando jirones rosados; como el sol que está a punto de marcharse...

 


Una reflexión del otro lado de la pantalla.

 

 

       Hoy he encontrado en uno de los blog que visito, una entrada que me ha conmovido. Describe (al menos para mi), con una sutileza magistral lo que significa el mundo de los blog y los space y cómo, aunque parezca algo distante, frío... o cosa de locos, detrás hay personas que sienten y tan valientes que quieren compartir esos descubrimientos del día a día... Que un tipo en la otra parte del mundo, con el cual seguramente nunca coincidirás te permita compartir un pensamiento, una sensación..o alguno de sus deseos... no tiene otro calificativo mas que magistral. Es romper fronteras, es dejar tu cajita de cartón y descubrir que hay un mundo detrás de tu barrio, de tu ciudad...y más allá de la gente que conoces. Es un camino para aprender...y eso nunca viene mal, venga de donde venga. Sin más historias, adjunto el texto del que hablaba antes:

pantalla



AL OTRO LADO


"Al otro lado hay mucho más de lo que ves...

Mucho más que letras que se escriben movidas por impulsos eléctricos, mucho más que ventanas con marca, páginas con copyright. Atravesando el cristal hay un mundo que apenas vislumbraste un día.

Tras las letras, que se quedan grabadas por un instante y luego se van, hay mucho más que poesía, más que ideas. Cuando se apaga la luz queda lo que ya no percibes, lo que deja de existir excepto quizá en tu mente, como si de un sueño se tratase.

Detrás hay una vida, hay un corazón que late, alguien que ríe y que llora, con voz y con habla. Hay un cuerpo que respira y que se mueve, que siente tristezas y alegrías, que levanta la voz y que se irrita, y luego cambia de humor y sonríe a quien le mira. Al otro lado hay más que cinco vocales escritas... existen cinco sentidos. Agudos, perceptivos, expectantes, reales, sobre todo reales, que vibran con lo que experimentan.

Cada letra escrita lleva dentro una emoción... A-mor, E-spera, I-lusión, O-pción, U-nión. Cada letra corresponde a una respiración, cada palabra a una sonrisa, cada frase a una esperanza de vida. Más allá de la distancia hay una persona como tú. Tras el cristal que acaricias con la mirada, estoy yo.

No lo olvides.

No me olvides."

Texto reflejado de Senderos Intrincados

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

 

 

Sobre las cosas que mojan si no llueve.

 

 

Hoy el brebaje secreto de las cosas que mojan:

 

                      

empezaré por un poema que me encanta:

 

LO QUE DICE LA LLUVIA

Que no te importe nada si no puedes
entender al principio lo que dice la lluvia.
Lo escribe en los cristales con su dedo levísimo,
lo dibuja en los círculos crecientes sobre el agua,
lo susurra despacio en la arena, en las hojas.
Y cuando se ha marchado, aún lo sigue diciendo,
en esa intimidad silenciosa que deja.
Para eso sirve el tiempo:
para que al fin comprendas todo lo que alguien dice
con la voz de la lluvia.

Pepe Cereijo

(Publicado en Poesía y Manta. Revista nº 8)

 

 


ahora algunas palabras mías para disolver el mensaje:

"Ahora es Verano y no hay lluvia y aun así, como la melancolía, como los sueños que esperaron, como las palabras que se sienten, como las que no se dicen o las que nadie llegó a entender. Aun así, es Verano y llueve."
                                                                                                           Viento (Vaya ataque más tonto de sentimentalismo, jejeje voy a por serotonina a ver si se pasa)

 

Una pizca de sagrada ironía a la mezcla:

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Y como la entrada me ha quedado aparentemente un poco tristona, otra viñeta para compensar:

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Ya está listo el brebaje de la lluvia, se agita, se vierte y me bajo a tomármelo a la piscina. Ya te contaré si funciona.

 

 

Las cosas de la noche...

 

 

Compartir la Luna

 

Luna 

Tan sencillo como compartir la Luna, aunque la miremos

desde sus rostros distintos.  ¿Cuál es la mía, la cara iluminada o la oculta?

- Mmm…. -

me pido la última,  y te dejo la luz q yo llevo linterna.

Viento 2008


 

Hoy me cansé...

 

     

      Hoy no quiero caminar sonriendo, ni ser fuerte, ni ejemplo. Hoy no quiero hablar de cosas hermosas, ni vestir tristezas, no voy a dibujar suspiros, ni a pintar luces detrás de las cosas. Y es que hoy, se me antoja desaparecer un rato del tiempo y observar callado desde atrás.  

 

                      

 

         No más protagonistas. Me toca sentarme sobre un silencio, desayunar con Salinas, ir a almorzar con Belén Reyes y si me da tiempo-cosa que dudo-  tomarme una copa de vino entre obras de arte (esas que no se apreciar) o convertirme si me dejan, en un grabado de Escher: perdiéndome por un instante en sus laberintos de tinta. y si me pregunta alguien, responder con alguna frase irónica de "efecto Droste" y salir del paso, metiéndome en él...

 ...Pero sobre “todo”, dejarlo “todo” un rato.

                          

       Hoy no voy a salir en tu búsqueda, te tocará a ti, si lo quieres hacer; y sentarte a mi lado, acompañarme sin decir nada, o decirlo todo - elige tu - la canción de Arjona cuenta como, ya lo sabes. Aquí tienes una copa, por si te da por venir.

         Porque hoy, se me antoja dejar de caminar, dejar de tener agarrado al mundo; hoy quiero salir pitando de él, no ser valiente, ni cobarde, ni tener que responder. Cuelgo el cartel de cerrado por vacaciones y le quito las pilas al corazón, que deje un rato sus latidos de Principito, que sigan sin mí. - Adelantaos vosotros les diré… cuando pueda, ya os alcanzaré.

     Y es que hoy, no quiero que me hables de inspiración, ni me compares con nadie, no me apetece tener que llevarme los atardeceres, ni meter en jarrones estrellas, no quiero toparme con pasiones universales, ni darle mordiscos a las manzanas, no vendrán conmigo hoy los Deseos, los dejé dormiditos, bien arropados en sus camas. Sólo un beso de buenas noches y una vela les dejé, por si en la noche despiertan y me necesitan o me quieren ver.

 

Y es que Hoy, acabando sobre un verso conocido, diré que “me cansé de ser hombre”..., porque hoy “Estoy al borde de ser Borde, me lo noto”, y porque hoy ya tuvimos suficiente.

                                             

Viento 2008

 

Las cosas de hoy...

 


   Esta mañana, mientras visitaba los "blog de la gente que sabe"(hay tantas bibliotecas de Babel), un curioso juego de casualidades me ha dejado la enseñanza del día.  Primero fue una frase la que quiso pegarse en mis zapatos:

"Me dan miedo los hombres que desertan de sí mismos." de Antonio Pérez Morte,

y por más que intentara sacudir esa hoja, volvía una y otra vez y pasaba, como le ocurre a esas hojas húmedas de periódico en los inviernos, que el viento y la lluvia hacen que se te queden prendidos del pantalón y cuando las apartas, algo las arremolina y se adhieren al brazo, o pasan a los zapatos...y si insistes, se prenden del pecho o en la comisura del abrigo. hasta que rendido, cedes a su insistencia y las dejas acompañarte calle abajo. No se si os habrá pasado, pero a mi me suele ocurrir, que cuando ya te has acostumbrado a su pegajosa adherencia, se te acerca alguien y con gesto de cortesía te advierte y amablemente la separa. Qué ridículo me siento entonces, y aunque agradezco el gesto, una parte de mi, se siente triste por esa pérdida y suelo girar la cabeza y contemplar melancólico como el viento la aleja de mi...o se queda, allí, arrugada en una esquina.

     Pues eso me ha pasado con esta frase.... que se me pegó a la línea de mis pasos y quiso acompañarme.

     Y después, vino un poema, también del mismo autor que por su irónica descripción - pero sobre todo- por la moraleja adherida, se unió a la frase y a mi rumbo y juntos seguimos calle abajo:

"Hace un rato, camino del trabajo,
he visto a un diminuto ratón rozarme los  zapatos.
No era eso, sino una pequeña hoja seca,
desprendida de un árbol cercano... 
Una hoja seca y la brisa.
Una hoja  seca  perseguida 
por la mirada perdida de mis ojos
confundidos  y  cansados.

Una tonta, absurda e intrascendente confusión.
Otras veces fue peor: ¡Cuando se equivocó el corazón! "

Antonio Pérez Morte

                                   Mujer, fotografía de Daniela Edburg

     Claro que ahí no queda la cosa.... acabó de rematar la escena una última reflexión, que en boca de un tal Eduardo Galeano y a modo de breve anécdota decía:

"Un pescadero rotuló sobre la entrada de su tienda: "Aquí se vende pescado fresco". Pasó un vecino y le dijo: "Es obvio que es ‘aquí', no hace falta escribirlo". Y borró el "aquí". Pasó otro vecino y le dijo: "Es innecesario escribir ‘se vende', ¿acaso regala usted el pescado?" Y borró el "se vende". Y solo quedó "pescado fresco". Sí. Y pasó otro vecino y dijo: "¿Acaso cree que alguien piensa que vende pescado podrido, que escribe ‘fresco'?" Y borró fresco. Ya solo figuraba "pescado". Así es... hasta que otro vecino pasó y le dijo al pescadero: "¿Por qué escribe ‘pescado'? ¿Acaso alguien dudaría de que se vende otra cosa que pescado, con el olor que sale de aquí?"

Eduardo Galeano

                     

    Ahora, confuso por haberme deshecho de todas esas incómodadas hojuelas húmedas, me siento igual que con las hojas de periódico, que contaba al principio. Una melancolía me invade y aunque las vea aquí expuestas, con su formato y su encuadre ordenado, no puedo evitar sentir cierta pena... Eran tan mías y ya no vendrán conmigo...eso me entristece.

Viento.

 

 

Por qué leer los Clásicos. Italo Calvino

De antemano, presupongo que nadie en su sano juicio (a menos que esté muy aburrido) se dedicará a leer esta entrada en su totalidad... es la maldición oculta de los clásicos, me temo. Aún así, tengo que recomendar el análisis y si da para ello, la reflexión, de estas razones descritas por Italo Calvino, sobre la lectura de los Clásicos. A mi, personalmente, me han parecido más que reveladoras...

Empezaré por el final... y citaré una frase que ilustra la situación:

Y si alguien objeta que no vale la pena tanto esfuerzo, citaré a Cioran (que no es un clásico, al menos de momento, sino un pensador contemporáneo ):

«Mientras le preparaban la cicuta, Sócrates aprendía un aria para flauta. “¿De qué te va a servir?”, le preguntaron. “Para saberla antes de morir”».

 

ALGUNAS RAZONES SOBRE LOS CLÁSICOS:

 

1. Los clásicos son esos libros de los cuales se suele oír decir: «Estoy releyendo...» y nunca «Estoy leyendo...».

Puede ser una pequeña hipocresía de todos los que se avergüenzan de admitir que no han leído un libro famoso. Para tranquilizarlos bastará señalar que por vastas que puedan ser las lecturas «de formación» de un individuo, siempre queda un número enorme de obras fundamentales que uno no ha leído.

Podemos intentar ahora esta otra definición:

 

2. Se llama clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos.

Las lecturas de juventud pueden ser poco provechosas por impaciencia, distracción, inexperiencia en cuanto a las instrucciones de uso, inexperiencia de la vida.

Pueden ser (tal vez al mismo tiempo) formativas en el sentido de que dan una forma a la experiencia futura, proporcionando modelos, contenidos, términos de comparación, esquemas de clasificación, escalas de valores, paradigmas de belleza: cosas todas ellas que siguen actuando, aunque del libro leído en la juventud poco o nada se recuerde.

Al releerlo en la edad madura, sucede que vuelven a encontrarse esas constantes que ahora forman parte de nuestros mecanismos internos y cuyo origen habíamos olvidado. Hay en la obra una fuerza especial que consigue hacerse olvidar como tal, pero que deja su simiente. La definición que podemos dar será entonces:

 

3. Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir

 

4. Los clásicos son esos libros que nos llegan trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o en las culturas que han atravesado (o más sencillamente, en el lenguaje o en las costumbres).

Si leo la Odisea leo el texto de Homero, pero no puedo olvidar todo lo que las aventuras de Ulises han llegado a significar a través de los siglos, y no puedo dejar de preguntarme si esos significados estaban implícitos en el texto o si son incrustaciones o deformaciones o dilataciones. Leyendo a Kafka no puedo menos que comprobar o rechazar la legitimidad del adjetivo «kafkiano» que escuchamos cada cuarto de hora aplicado a tuertas o a derechas. Si leo Padres e hijos de Turguéniev o Demonios de Dostoyevski, no puedo menos que pensar cómo esos personajes han seguido reencarnándose hasta nuestros días.

El clásico no nos enseña necesariamente algo que no sabíamos; a veces descubrimos en él algo que siempre habíamos sabido (o creído saber) pero no sabíamos que él había sido el primero en decirlo (o se relaciona con él de una manera especial). Y ésta es también una sorpresa que da mucha satisfacción, como la da siempre el descubrimiento de un origen, de una relación, de una pertenencia. De todo esto podríamos hacer derivar una definición del tipo siguiente:

 

5. Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad

Naturalmente, esto ocurre cuando un clásico funciona como tal, esto es, cuando establece una relación personal con quien lo lee.

Si no salta la chispa, no hay nada que hacer: no se leen los clásicos por deber o por respeto, sino sólo por amor.

Sólo en las lecturas desinteresadas puede suceder que te tropieces con el libro que llegará a ser tu libro Llegamos por este camino a una idea de clásico muy alta y exigente:

 

6. Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él.

Pero un clásico puede establecer una relación igualmente fuerte de oposición, de antítesis. Todo lo que Jean-Jacques Rousseau piensa y hace me interesa mucho, pero todo me inspira un deseo incoercible de contradecirlo, de criticarlo, de discutir con él. Incide en ello una antipatía personal en el plano temperamental, pero en ese sentido me bastaría con no leerlo, y en cambio no puedo menos Diré por tanto:

 

7. Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce enseguida su lugar en la genealogía

ningún libro que hable de un libro dice más que el libro en cuestión 8. Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima.

«¿Por qué leer los clásicos en vez de concentrarse en lecturas que nos hagan entender más a fondo nuestro tiempo?» y «¿Dónde encontrar el tiempo y la disponibilidad de la mente para leer los clásicos, excedidos como estamos por el alud de papel impreso de la actualidad?».

Para poder leer los libros clásicos hay que establecer desde dónde se los lee. De lo contrario tanto el libro como el lector se pierden en una nube intemporal. Así pues, el máximo «rendimiento» de la lectura de los clásicos lo obtiene quien sabe

alternarla con una sabia dosificación de la lectura de actualidad.

 

8. Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a la categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo.

 

9. Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone.

 

Los viejos títulos han sido diezmados pero los novísimos se han multiplicado proliferando en todas las literaturas y culturas modernas.

No queda más que inventarse cada uno una biblioteca ideal de sus clásicos; y yo diría que esa biblioteca debería comprender por partes iguales los libros que hemos leído y que han contado para nosotros y los libros que nos proponemos leer y presuponemos que van a contar para nosotros. Dejando una sección vacía para las sorpresas, los descubrimientos ocasionales La única razón que se puede aducir es que leer los clásicos es mejor que no leer los clásicos.

Italo Calvino.

"Por qué leer los Clásicos"

 

 

El tiempo de las Piedras

 

  El tiempo de las Piedras

Para cuando el verde de los arboles se confunda con un suspiro y un céfiro bien cálido, venido desde el mar, traiga aromas a rosas de sal.

Y pienso, tumbado en la orilla, en los motivos de esa Arena paciente; y curioso, preguntarle a las piedrecillas de mi alrededor cómo se entiende el tiempo desde su piel pétrea.

-“Grandes Esperanzas”- me responden al unísono, como en la obra de Dickens. conclusiones incluidas y su moraleja que no falte.

Movido por la curiosidad, rescato del anonimato de aquellas que aún no tienen nombre, de entre ”las otras”, una diminuta piedra de vetas azuladas. ¿De dónde vienes o a dónde vas? Le susurro tan bajito que sólo ella llegue a oírlo…

- Espero mi momento, responde al fin… vendrá la ola con mi nombre entre su espuma y arropándome, me rodeará con ímpetu, llevándome a las entrañas del agua, al océano, donde todo es azul. …

Sin quererlo, me invade la frase prestada de cierta Princesa: “Qué triste”, pienso.

Y a su lado, con reflejos de verdes tonos, otra piedrecilla, algo más grande que la anterior, con forma de medio corazón o de cosas partidas, me dice su nombre llamando mi atención.

– Vengo del Mar.-, comenta… De las praderas profundas, donde el tiempo no existe y donde el vaivén calmado de las corrientes lo impregna todo, como en una coreografía de violines, todos al unísono, todos a una.

- ¡Qué hermoso debe ser!- respondo,-… me evoca a esa ópera de Massenet y a la dulzura de Janine Jansen… Es mi preferida- , le comento intentando mantener su atención. – Y ¿por qué dejaste el lugar? Me parece un paraje tan ensoñador, el seno del océano, pertenecer al corazón del Mar, estar dentro formando parte de ese Alma líquida e ingrávida….¿Por qué dejaste sus aguas?

Ella, espera unos instantes para responder y con un ímpetu que parecía estar esperando desde hace demasiado tiempo para pronunciarse, dijo…

- Busco la cima de un monte, quiero subir a la cumbre más alta de la tierra y contemplar lo que llaman Cielo. Quiero, observar las estrellas, soñar con esa lejanía y sentir la pequeñez de las cosas cotidianas comparándolas con la inalcanzable distancia de aquellas. Eso quiero… El mar se me queda pequeño.

Y el sol se va poniendo mientras la escena se alarga. Pienso, viendo las puertas abiertas, que la Espera de esas piedras tiene deje nostálgico y contagia tristeza. Aun así, como decía aquel filósofo, “no me quedo con la versión de los que analizan las causas, sino con la de las que las provocan” y con este espíritu les vuelvo a preguntar:

- ¿No es malgastar este momento, esperando esa ola o ese soplo de aire?¿qué decís vosotras que parecéis tranquilas …no pensasteis lo que os digo?

Ellas ríen, y con más claridad que en ningún otro momento, sentí su naturaleza pétrea y una tranquilidad que me sobrepasaba parece envolverlas.

- Claro que no. Siendo Piedra, el tiempo se entiende de otro modo. La eternidad es un segundo y nosotras vemos el tic-tac dilatado, en su conjunto, por eso entendemos las cosas distintas…sabemos que nuestro momento llegará, quizá no ahora, ni mañana…pero llegará. Tenemos todo el tiempo del mundo. Y te podemos asegurar, que todo está en movimiento, aunque sea tan lento como el caminar de las montañas…

Sonrío entonces, intentando retener la enseñanza. No alcanzo a entender en su plenitud, aquello que quisieron decirme y es tan esquiva la razón, que se resbala entre los dedos y cae sobre la arena, donde se filtra desapareciendo… Claro que me queda el recuerdo, quizá eso baste.

 

 

 

El Velo azul de RM

 

"...¿Conocéis a la diminuta reina Mab, aquella que Shakespeare pasea por el país de los sueños y de los enamorados, donde vagan Romeo y Julieta?

Ella, -el hada gentil que baja por un rayo de sol, en su pequeño carro hecho de una sola perla y tirado por cuatro coleópteros empenachados, de bruñidos capacetes y trasparentes alas,

- ella, ella será la que emancipe al Poeta. Al menos conseguirá siquiera adormecerlo, engañará su dolor, lo hará olvidar sus penas.

¿Sabéis cómo? Mirad el lienzo; allí la veis; compasiva y tierna envuelve al Poeta en su velo azul, casi impalpable y tan tenue como la sombra de una ilusión. Ese velo encantado trae consigo los dulces sueños, y hace ver la vida color de rosa.

¿Comprendéis ahora?

Dante borró la esperanza y creó el infierno, ¡Lasciate ogni speranza! ...


Arrojad la divina esperanza sobre la noche

y tendréis el día."

 

AZUL- Rubén Darío

 

Elogio a la Locura. Erasmo de Rótterdam

 

 

     De pronto, la LOCURA, subida en la grada, frente a un público incrédulo, empezó a narrar la verdadera historia de las cosas:

La Locura de los niños..

"...¿no es cierto que la infancia, los primeros años del hombre, es la más alegre y encantadora de todas las edades? Se ama a los niños, se les besa, se les abraza, se les acaricia, se les mima; hasta un enemigo es capaz de correr en su ayuda.
¿Cuál es la causa? Sencillamente que desde su nacimiento, la naturaleza, madre previsora, los ha rodeado de una atmósfera de LOCURA que hechiza a los que les educan, les libra de sus preocupa ciones y atrae hacia esos pequeños seres la protección que necesitan.

Si por ejemplo viésemos a un niño con la prudencia y sabiduría de un adulto, ¿no lo contemplaríamos como a un monstruo? El proverbio tiene razón cuando afirma: “Odio en los niños la sabiduría precoz”.

 

La Locura de la vejez...

Y por último para que no creáis que no son más que fantasías mías considerad a los hombres ya adultos, que la experiencia y el estudio comienza a convertir en sabios; de pronto, la belleza comienza a esfumarse, la alegría se extingue, las fuerzas disminuyen, la gracia desaparece; a medida que se alejan de mí (locura), la vida les abandona cada vez más hasta que al fin llegan a esa malhumorada vejez...

Si alguien quiere saber de qué medios me valgo para realizar esta transformación, no tengo reparo en decírselo. Los conduzco a las fuentes del Leteo que se hallan en las Islas Afortunadas (por el Infierno no discurre más que un pequeño arroyo de este río); allí les hago beber a grandes sorbos el olvido de todas las miserias de esta vida; sus inquietudes y sus penas se disipan poco a poco y se rejuvenecen.
Me diréis tal vez que se vuelven extravagantes, que chochean. Naturalmente. Precisamente a esto se le llama volver a la infancia. Divagar, tontear, ¿no es precisamente lo que hace un niño? ¿No es justamente por esa falta de razonamiento por lo que nos alegra y nos divierte?

 

De las semejanzas..

Por otra parte los ancianos gustan de la compañía de los niños y éstos de la de los ancianos; “porque los dioses les place unir los seres que se semejan”. Así es, porque si prescindimos de las arrugas y los años que implican la vejez, ¿habrán dos seres que se parezcan tanto como un anciano y un niño? Iguales los cabellos, la boca sin dientes, cuerpo reducido; les gusta la leche, parlotean, tartamudean; el embobamiento, el olvido, la indiscreción, todo concurre para formar entre las dos edades un parecido perfecto.

Cuanto más viejo se hace un hombre tanto más se parece a los niños, hasta que al fin se marchan de este mundo como verdaderos niños, sin guardarle rencor a la vida y sin darse cuenta de la muerte..."

"Elogio a la Locura"

Erasmo de Rótterdam